La aparición de Roberto Lavagna, como posible candidato del Peronismo Federal, encendió las alarmas de todos los pretendientes al sillón de Rivadavia.

El más incómodo fue el Presidente Macri, y esto se notó por la virulencia con la que atacaron al posible candidato Elisa Carrió y otras importantes espadas del oficialismo.

Dentro del Peronismo el cimbronazo no fue menor, ya que todos los precandidatos sintieron la incomodidad de un candidato fuerte. Esta incomodidad ha resultado muy positiva porque reveló la fragilidad de la oferta electoral, basada en encuestas egocentristas en las que cada candidato siente que puede tener chances de victoria.

El Gobierno frente a esta irrupción ha quedado casi demudado, porque pudo vislumbrar que su candidato no resiste, tener enfrente una figura como la de Lavagna. El motivo es sencillo, Roberto Lavagna es el hombre que pudo canalizar el tremendo ajuste realizado por Duhalde de la mano de Remes Lenicov; pudo administrar tarifas y precios de gran impacto en la economía de modo tal que el enorme sacrificio de la clase media (una vez mas), se viera morigerado por la intervención del estado a través de subsidios.

La renegociación de la deuda externa, repartida en varios frentes, en aquel momento le sirvió a la Argentina para poder hacer frente a sus compromisos evitando que todo el costo recaiga sobre la ciudadanía en un corto plazo. Negoció quita y plazo de pago, y eso fue muy importante para la Argentina.

Luego en el Gobierno de Néstor Kirchner, fue un buen gestor de los superávits gemelos (balanza comercial y recursos fiscales). Su renuncia al Ministerio de economía fue clara y contundente, una respuesta rotunda al manejo corrupto que le estaba imprimiendo el kirchnerismo a su Gobierno.

Frente a un candidato con estos antecedentes el Oficialismo queda desarmado y desalmado, no tiene ningún argumento con el que poder debatir frente a un hombre que hizo bien los deberes, que para la Argentina es mucho decir. La inflación luego de la ida de Lavagna fue escalando, los ocho años de Cristina Fernandez de Kirchrner implicaron para la Argentina y para sus ciudadanos una inflación total de 677%.

Los 3 años de Macri han sumado y nos han empobrecido en un 166% y van por más, porque si como se pronostica la inflación de 2019 llega a 30% (con suerte) la inflación de era Macri será de 246%. Una bomba neutrónica, lo único que quedará en pie serán los edificios.

Ahora bien, apareció un gran candidato que puede responder a la necesidad de ir dando solución a las necesidades de los trabajadores, la clase media, el sector productivo y los que menos tienen.

Si se genera el espacio para una elección primaria dentro de un mismo espacio con Massa y Urtubey, ste candidato se verá fortalecido y así también existirá la posibilidad de una salida ordenada para la Argentina de esta tremenda crisis, heredada y multiplicada.

A ese espacio al que se sumarán los sectores moderados de la izquierda Santafesina y sectores del radicalismo que no les gusta ocupar el lugar en el que los coloca su Acuerdo con el PRO.

Estimados lectores, es probable que tengamos una nueva oportunidad, que será la de crear una candidatura sólida sobre un Programa de Gobierno, que lo primero que deberá hacer es convocar a una gran concertación de todos los sectores.

Y para ello podrán contar con todos nosotros unidos, cerrando las grietas que han abierto los bandidos y sus tropas.

Tal vez bajo la figura de Roberto Lavagna, se puedan sincerar las vocaciones de los dirigentes y que participen aquellos que todavía creemos en la Felicidad del Pueblo y la Grandeza de la Patria.

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